lunes, 18 de octubre de 2010

Ciclo “Atril Abierto” en el Centro Cultural


El viernes 29 de octubre, desde las 20.30 en el auditorio del Centro Cultural “Hogar San José”, se realizará una edición del ciclo “Atril Abierto”. La propuesta es un encuentro de “poesía, música y humores” coordinado por Guillermo Del Zotto y Alberto Sánchez Graf. Y en esta ocasión actuarán los músicos Juan Loza y Roberto Roselló. La modalidad de atril abierto es una invitación para que el público se acerque con textos breves, propios o ajenos, para participar de la lectura.

sábado, 9 de octubre de 2010

Minificciones


"El escenario sabe que, por más que cambien los elencos y las propuestas, la obra es siempre la misma. Y el público, aún cambiante, también lo sabe. Pero se dejan engañar. Para que la vida no sea esa trampa odiosa y predecible. La que ningún apuntador se anima a corregir certera y definitivamente".

El espectador inmortal


Durante la última muestra Libros en Olavarría, en el Honorable Concejo Deliberante, Guillermo Del Zotto presentó su último libro "El espectador inmortal", realizado junto con el artista plástico Daniel Fitte. La obra compila minificciones de su autoría y contiene dibujos de Fitte que cumplen la función de separadores en los grupos de textos unidos por temáticas o sensaciones.

Así, el abordaje permite al lector tener primero una imagen-síntesis de lo que puede llegar a experimentar con los textos. La presentación contó con el análisis de la obra por parte del poeta y escritor azuleño Roberto Glorioso. También hicieron su participación artística los músicos Juan Loza y Roberto Roselló, quienes ejecutaron canciones entre las cuales algunas letras correspondían a Del Zotto. El libro "El espectador inmortal", para su edición, contó con un apoyo económico de la Subsecretaría de Cultura de la Municipalidad.

viernes, 6 de febrero de 2009

Querer es soñar

Lamiendo látigos.
Viendo pasar esquirlas de vidrio en cámara lenta.
No hay promedio entre las ansias y lo realizable.
Llegar a Atenas y no a la razón. "Llegar a Lisboa y no a una conclusión".
La historia personal se escurre como agua entre los dedos.
Solo en sueños logro concretitud.
Solo ahora, ahogado por la neblina del subconsciente.
Pero todo se vuelve globo flácido cuando las arcas del día espantan murciélagos y lucideces.
Todo se va en la luz.
Lamiendo látigos.
Viendo pasar esquirlas de vidrio en cámara lenta.
Así, con la cursilería de los gerundios incluida.
Una tortuga sin estructura ósea sosteniendo un mundo rocoso.
Que gire la bola lumínica del sueño. Que me confunda la cristalería de lo fatídico inalcanzable. Qué comodidad la del peligro que huye. Tengo un secreto. Sé cuando despertar. Y tengo otro más, que no lo sabe el que dijo lo anterior: no voy a despertar cuando sea ese momento. Quiero hoy ir más allá.

Efusión de lágrimas

Suenan el gong ajado de noticias europeas
Se sabe entonces de la realidad yerma
del turco al que alude el colt
Sin pareos en esas escolleras del sur
Hay ojeras sin bar
Tu red,
las gotas de gata que te surcan
Alteza, enceradora que talla los daños que creará
Negociemos la esclusa que usaremos al atravesar esta pasión
Consultemos la flota de zaguanes y navíos
Devaluarás la caída
Yo varío el menú
Alojo mi andar
Raspo
Jadeo
No evadas el vuelo
En una familia de árboles late el Tao
Aprendo karate entre llantos
Puro
Sin Atos
Desde el cieno avalan a los fans
Reses que oran por su rol
Los tajos en la lana
En esta ida al Vacío
Anillará el vaso antes de que te enfades
Alisan sus internas los osos
El llanto late entre molinos
Lo que tu unes Señora Rea,
Ellos vejan en el otero.

Ministro Wilde

El hecho de que la escuela primaria se llamara "Ministro Wilde", en principio no parece ser más o menos significativo que si hubiese tenido el nombre de cualquier otro ministro. Pero cuando los prejuicios nos abandonan -si es que tenemos ese sano ejercicio mientras crecemos-, nos podemos enterar por ejemplo de que este Wilde fue el menos ministro de los ministros. Sobre todo teniendo en cuenta la época militarista en la que eran nombrados. Pero, además, don Wilde resultó ser escritor. El más escritor de los ministros, teniendo en cuenta sus cualidades humanas además de las literarias. Porque "letras" hubo varias, pero no todos lo hicieron con la misma sensibilidad. Algunos incluso con ninguna.
Pero, además, indagar siempre es sorpresivo: nos enteramos de que su tesis de graduación y por la que empezó a ser conocido fue acerca del hipo y que las primeras gestiones para que los argentinos tengan agua corriente fueron de él. Además rechazó un premio de 5.000 pesos por su lucha contra la fiebre amarilla y tuvo decisiva participación para que la educación fuese pública, laica y gratuita. Fue pedagógicamente censurado y actualmente olvidado. Aunque, en las proximidades del centenario de la querida Escuela Nº 32 "Ministro Wilde" de nuestra ciudad, la editorial Capital Intelectual acaba de reeditar "La lluvia, Tini y otros textos" señalándolo como uno de los "autores más brillantes del siglo XIX".
Brillante e innovador, porque Wilde fue precursor en el uso de lo que hoy se denomina "minificción". Veamos sino el efectivo "Especie rara de materialismo":
"Entrando a su edad madura Boris a habérselas con el mundo, fue convicto y confeso de materialista: mientras tanto lo hemos visto tan idealista que solamente lo quimérico era lo real para él.
"(Estas páginas están llenas de anacronismos; se incurre en ellos porque a veces un hecho mental, como se indica en la advertencia puesta al principio del volumen, viene a ser confirmado por una idea de actualidad. Boris escribió a larga distancia de su infancia, el relato de la corta vida y de la temprana muerte de un niño. Lo escribió para probar a los mentecatos que sabia sentir: ellos lo ignoraban.)
"El cuento publicado fue decisivo: nadie pudo leerlo sin llorar; y lo peor del caso es que el mismo autor, al corregir sus páginas dejaba caer en ella gruesas lágrimas, el niño imaginario se había vuelto real en su conciencia; lo veía, lo quería, lo festejaba, lo compadecía, y cuando recordaba que lo había muerto en el relato de pura invención, lo miraba y veía que le hacia reproches con su cara angelical y triste desde el cielo, por su extrema crueldad; lo cual le sugería el intento de escribir otro en que el niño continuase viviendo.
"Pero si no le hubiera muerto no habría hecho llorar a los que tan erróneamente lo juzgaban".

lunes, 12 de enero de 2009

Caja vacía

Cada cosa que no estás haciendo ahora, entra una dentro de otra, como matrioshkas invisibles. Tu silencio es el alimento de un sonido de otro mundo. Hay hierba hundiéndose con tus pisadas invisibles. El núcleo de la acción es tu no hacer nada para provocarlo o para impedirlo.
Los ruidos en el techo son reales. Las ratas espían al solitario pensante. Y se preguntan hasta cuándo no hará nada para impedir la reproducción de su casta. Hasta lo repugnante se queja de tu inacción.
Pero las palabras con su enredo de marioneta enmarañada, eclipsan los movimientos. No hay núcleo de la acción, no hay cuento.
Minutos más tarde dormís con la sonrisa idiota del que se cree poseedor de una buena idea.

Zapping infinito

No le preocupaba tanto las dimensiones del placer como su duración.
La mayoría de sus amigos festejarían el nuevo año con las flamantes pantallas líquidas que podían ocupar varias paredes de la casa sin disminuir un solo píxel de definición. El, más bien, había invertido en un sistema que le permitía aumentar la cantidad de canales hasta lo inimaginable. De alguna manera había logrado tener la posibilidad de un zapping infinito.
Rodeado de comidas rápidas se dispuso a imprimir con el pulgar el primero de las interminables canales. A poco de viajar en imágenes –y porque el circuito de secuencias es así de misterioso- apareció él, ahora, así, apuntándose con el control remoto.

La cacería del corazón humano

-Déjalos- dijo la zorra a su pequeña hija –Ni te enfurezcas no te entristezcas.- Cazándonos se cazan ellos mismos.

Me compré un hacha

¿Puede estar en el brillo de un hacha nueva la resolución de convertirnos en asesinos?
¿Puede más ese fulgor que el porqué de una posible víctima? ¿Puede más que cualquier desengaño?
Se eleva como un cáliz la amarilla luz de un filo sin usar. Mi frente lo espera, para redención del asesinato que ocurrirá una millonésima de segundo antes.

(Publicado en EL SUBSUELO el 11/01/09)

domingo, 4 de enero de 2009

Los libros del año

Como sanguijuela estival por estos días se pega la bendita costumbre del raconto. Del gregoriano gesto de hacer balance. Y aparece en el listado, como no, la mención de "los libros del año". Difícil. ¿"Del año" por qué? ¿Por ser los más vendidos? ¿Los más baratos? ¿O porque realmente ese libro que leí me cambió el año, la vida? Si la literatura fuese ese territorio sin posibilidad de conquista por parte de tiranos, la última opción, esa que señala que el libro fue especial por algo especial y para una sola persona en especial, la lista de estos días sería tan variada como imposible de medir.
Por lo tanto, hay tantos "libros del año" como experiencias de lectura posibles. Solamente ajustándonos a los títulos que fueron impresos durante el 2008 que se fue, podemos señalar algunos destacados:

"Un arte espectral"

Norman Mailer (Emecé), de manera póstuma, nos entrega este manual que no es ni para ganadores ni para perdedores. Si bien se subtitula "Reflexiones sobre la escritura" y tiene varios guiños para los "jóvenes novelistas", está narrado de tal manera que puede ser leído como cualquier libro de ficción del mismo autor. Además, cualquier lector sanguíneo de novelas verá favorecido con valiosos datos y atajos su pasión y el manejo de ésta en el futuro. Aunque si del futuro de los lectores consuetudinarios se trata, difícil es imaginarlos sin intentar las frases propias en algún momento. Entonces ahí seguirá estando Mailer para tratarlos como "jóvenes novelistas", aunque un chorro de plata resbale por sus sienes.

"Bajo toda la lluvia del mundo"

Cuentos cortos, algunos brevísimos, de Hugo Mujica. Un libro de narrativa que llega después de la publicación de todos sus libros de poesía en una imperdible Obras Completas de la misma editorial: Seix Barral.
Aquí también se trata de una recopilación, pero más bien se podría hablar de una "antología personal". Mujica rescata perlas de todos sus libros y publicaciones esporádicas (como en la entrañable y perdida Puro Cuento que comandara Mempo Giardinelli). Aparecen entonces estampas como "Solemne y mesurado", la impactante "Una pequeña historia piadosa" y pequeñas piezas de relojería como "Palomas, miles de palomas" donde Mujica usa lo propio para desnudar una tragedia con imperdible final.
Los lectores de su poesía y de sus reflexiones filosóficas encontrarán otro Mujica. Pero no menos efectivo. El libro tiene varios aciertos y en la mayoría de ellos uno reflexiona con ese elogio cada más difícil de conseguir: "yo también puedo escribir así".

"Vida y destino"

Un libro que no es de verano, pero puede ser adquirido en el verano. Y usarse toda la vida. Vasili Grossman, considerado el Tolstoi de "Guerra y Paz" de la Segunda Guerra Mundial, logra como Mailer un relato "vívido" de hechos reales. Utiliza una novelística admirable para narrar lo inenarrable. Periodista y escritor ruso estuvo donde tenía que estar cuando tenía que ser. Luego su inmenso trabajo (más de 1100 páginas, editado por Galaxia Gutenberg) debió ser sacado por microfilms del régimen soviético. Ahora fue traducido al español. Y más almas pueden conocer, contada desde su mismo corazón, la historia de la Batalla de Stalingrado.

martes, 30 de diciembre de 2008

Indecisiones

A veces alguien evita los atajos o toma demasiados. Entonces:
-Un pasillo recorrido por una canción suave y misteriosa queda girando en un laberinto invisible.
-La fórmula de un comprimido mágico se desvanece antes de la vigilia.
-Fantasmas que no cesan de gastar eternidades no encuentran cuerpos.
-Caminos y caricias se disecan en un armario.
Entonces ¡ay dolor! ¿por qué en nuestro mapa no hay un solo error?

Festín

Después de la batalla, sobre la colina, miró el valle mientras se levantaba una brisa mística. Las calaveras le parecieron recipientes donde hasta un rato antes había estado Dios.

Sombra

En el patio, un hombre y un árbol se hacen una clara unidad, que surge umbilicalmente de dos preguntas:
-¿Qué es un hombre?
-¿Qué es un árbol?

Representaciones

"La vida es una metáfora de la muerte. El dolor una comparación y el placer su parodia".
Ese era el argumento que el serafín debía representar, pero no lo pudo hacer porque la función se suspendió por una lluvia que también se había suspendido.

sábado, 15 de noviembre de 2008

DE TRANSITO Y OTRAS SEÑALES


Imagen: Falsa Pimpienta


Armisticio
Con fecha de hoy retiro de tu vida mis tropas de ocupación. Me desentiendo de todos los invasores en cuerpo y alma. Nos veremos las caras en la tierra de nadie. Allí donde un ángel señala desde lejos invitándonos a entrar: Se alquila paraíso en ruinas.
Juan José Arreola

CLAUSULAS
I
Las mujeres toman siempre la forma del sueño que las contiene.
II
Cada vez que el hombre y la mujer tratan de reconstruir el Arquetipo, componen un ser monstruoso: la pareja.
III
Soy un Adán que sueña en el paraíso, pero siempre despierto con las costillas intactas.
IV
Boletín de útima hora: En la lucha con el ángel, he perdido por indecisión.
V
Toda belleza es formal.
Juan José Arreola


He pecado
de excesos y monotonías
y no me atreví a indagar
sobre el suicidio de mi corazón
Claudia Carrizo

Material de olvido:
Una aparición en una siesta. Un jardín dentro de una flor (sueño). Un silbido de la infancia. Ciento sesenta y tres esperas bajo la lluvia. Trescientas cuarenta y ocho con sol. Un libro no escrito. Catorce títulos de libros no escritos. Una muerte casi aprobada por todos los fiscales de la memoria. Un pedido de Dios. Novecientos deseos de los parientes. Casi todos mis arrepentimientos. Y la sensación de pérdida, sobre un triciclo de no me acuerdo qué color.
Guillermo Del Zotto

Entre sin llamar y descuartice mis ilusiones.
José Sbarra
No pudimos cometer ningún delito, ni siquiera fuimos buenos delincuentes.
José Sbarra


SE REGALAN ESCOMBROS
La mano de una escultura que parece decir adiós
Restos del friso de las ilusiones
Estatuas rajadas en la parte del beso.
José Sbarra

lunes, 27 de octubre de 2008

ABC del Derrumbado

Comparación: Metáfora que incluye a un perdedor.
Erudición: Modo de eructar del intelecto.
Excentricidad: Cordura que adelanta unos cincuenta años.
Experimentado: Exiliado.
Gallo: Ave que empieza a gritar avisándote que el día te va a doler.
Guitarra: Instrumento con el que, a diferencia de un ring de boxeo, se tiene entre las cuerdas al público y no a los protagonistas.
Lengua: Organo piquetero de las ideas.
Monosilábico: Inicio y final del hombre hablante. Proceso que es interrumpido por expresiones pueriles entre el gugú inicial y el gagá último.
Nómade: Estilo de vida prehistórico que el hombre cambió para, precisamente, dar comienzo a la historia. En el proceso de cambio olvidó adaptar los sentimientos, que siguen teniendo una inasible autonomía nómada.
Pensamiento: Pensamos porque nos olvidamos que todo se olvida.
Peregrino: Profeta al que nunca nadie le entendió que lo único que importa es el camino.
Posmodernidad: No es que el mundo se haya acercado, sino que los proyectiles aumentaron su alcance.
Posteridad: Banco que guarda los capitales del espíritu.
Prisión: Ultimo refugio de la intimidad.
Senado: Lugar al que llega quien no pudo ser desayunado.
Suelo: Punto de llegada del cabello y del ánimo.
Zapatos: Cómplices perpetuos. No hay suelas inocentes.

(Publicado en EL SUBSUELO el 26/10/08)

domingo, 19 de octubre de 2008

Pasajero (s)

Molestó con el impregnante olor a esmalte de uñas.
Con el celular en todas sus funciones.
Y descalzándose.
Molestó con el olor a comida y con un insubordinable éxtasis de suspiros sin causa aparente.
Luego, como el viaje en micro sería largo, abrió un libro de ensayos que había comprado y se sumergió, solitaria, en el capítulo "La otredad".

***

Nada es tan rápido como una ventanilla de micro.
Nada es tan rápido como los recuerdos en reversa.
Nada es tan rápido como llegar tarde al que queríamos ser.

***

Si el monte se hiciera pelota verde y las montañas serpientes que la esquivan.
Y del horizonte llegaran cosacos.
Y del cierzo cayera yo conmigo mismo en brazos.
Así, tampoco llegaríamos al vértigo de tu ausencia.

***

Una mentira y el peaje está pago.
Un guiño y el asfalto se hace visible.
Una seña y la noche enciende sus luces a los costados.
Una coima y te ganás el asiento individual.
Es fácil, menos para los que viajamos a ningún lado.

(Publicado en EL SUBSUELO el 19/10/08)

domingo, 12 de octubre de 2008

Enérgica invalidez

Desarman un parque de diversiones en tu cabeza. Una pluma sostiene el mundo donde fuiste campeón del barrio. Las manos de un viejo realizan el contorno del dibujo con el que recordás la mitad del camino. Nunca tipiarás con todos los dedos en el teclado de la memoria.
Humo de fogatas vencidas. En la noche se colocan las siestas que se salpicaron al lado del olvido. Y no tiene música la película. No tiene música.
Hace señas un gigante que se achica hasta ser un punto en esta velocidad de reciclaje de emociones. Tenés un higado que resiste a la adaptación de las inmundicias contemporáneas. Pero, ay, nadie te avisó que con el viejo corazón había que enfrentar estas mutaciones del sentir.
Alguien te entrega una plaqueta. Es una tranquera en el cartílago cerebral. Y cambiás de escena como si en un ring de boxeo pasaras a ser el otro que peleaba con vos.
Hay corredores recién baldeados con lavandina que no habías notado al pasar. Te pesa haber elegido recordar, porque no sólo no estás yendo para atrás sino que llevás una velocidad de empuje que no te va a dejar nada cerca de lo que eras antes de empezar.
Alguien mudo te tapa la boca por atrás. Todo el sueño es un secuestro de posibilidades o una justicia poética de igualdad de condiciones. En definitiva es un ajuste de cuentas. Muchas veces volviste a visitar el terreno baldío y pisaste a tu antojo las cañas, rompiste los olores como un alquimista filibustero, creíste en pequeños soles que no había ahí cuando todo se estrenaba. Tu transpiración era el perfume sobre una piel que ya no vuelve. Todo lo demás lo agregaba tu adulterada adultez. Fuiste atemperando las monstruosidades para adaptarlas a un cómodo diván. ¿Qué pasaporte creíste merecer para entrar y salir a placer y con la lengua desfasada, como si allí no siguiera existiendo el pedir permiso?
Todo está igual y para siempre. Forastero de tu aire de ausencia, no manches con transparencias las manchas que nunca podrán sacar del fondo del pozo de agua de la casa abandonada que ya es hora que abandones.

(Publicado en EL SUBSUELO el 12/10/08

lunes, 29 de septiembre de 2008

“Dramas en alma”

El autor de "Los Hermanos Karamásov" es todos los personajes principales. En su obra poética, Fernando Pessoa es todos sus heterónimos.
Fiódor (el padre), los hermanos Dimitri, Iván y Alexséi y el "hermanastro" Pável (Smerdiákov). Cada uno a su turno exteriorizan la personalidad de Dostoievski: ateísmo dogmático, humanismo pasional, racionalidad extrema, parricidio latente, epilepsia. El mismo se propuso la exorcización propia con el proyecto novelístico que serviría a Freud para la mayoría de sus estudios.
Por otro lado, comentada es la tarde febril en la que Fernando Pessoa decide ser muchos poetas al mismo tiempo:
"Tuve siempre, desde niño, la necesidad de incrementar el mundo con personalidades ficticias, sueños míos rigurosamente construidos, contemplados con claridad fotográfica, comprendidos por dentro de sus almas. Eran gente.
Médium, así, de mí mismo todavía subsisto. Soy, sin embargo, menos real que los otros (...) Soy también discípulo de Caeiro, y todavía me acuerdo del día -13 de Marzo de 1914- cuando, habiendo ‘oído por primera vez’ (esto es, habiendo terminado de escribir, de un solo sorbo de espíritu) gran número de los primeros poemas de El Guardador de Rebaños, inmediatamente escribí, al hilo, los seis poemas-intersecciones que componen Lluvia Oblicua (Orpheu 2), manifiesto y lógico resultado de la influencia de Caeiro sobre el temperamento de Fernando Pessoa".
Sabemos que Dostoievski no mencionó al estilo Flaubert Karamásov soy yo ni Fernando Pessoa mató a sus poetas internos, salvo para efectivas biografías en vida. Pero los une el mismo desencadenante psicológico. Pessoa aporta esta explicación que a Dostoievski no le hubiera parecido nada mal:
"Se trata, con todo, simplemente del temperamento dramático elevado al máximo; escribiendo, en vez de dramas en actos y acción, dramas en almas".
Pessoa y Dostoievski, dos errancias que toman una tregua. Beben algo de agua fresca y se vuelven a internar en las tormentas dialécticas. Para el lector pasional, una buena manera de construir una arena común. Una cancha donde la competencia es contra la tarde misma que se cierra. Y nubes de banalidades embarran luego el lugar en el que antes hubo esta representación de "dramas en alma".

(Publicado en EL SUBSUELO 28/09/08)

domingo, 14 de septiembre de 2008

ABC del Derrumbado

Aburrimiento: Todo aburre, hasta lo que no aburre.
Acelerador de partículas: Todo agujero negro a resolver por el hombre, fue primero una página en blanco en la literatura.
Amor fantasma: Vivo en los espejos que vas dejando.
Capitalismo: Sistema que dejó caduco el aburrido y explotador "de la casa al trabajo y del trabajo a la casa" por el de "del trabajo al trabajo y viceversa".
Derrumbe: Lo bueno de contar con soles negros es que nunca caen.
Doble: ¿Matar a nuestro doble atemperará nuestras ansias suicidas?
Fábrica: El humo está hecho de nosotros.
Guía telefónica: ¿Y si el fin del mundo fuera por orden alfabético?
Idea: Madera que sin un buen ebanista sigue el mismo camino que un fuego sin dragón.
Nostálgico: Persona capaz de provocar a su antojo lluvias en su espíritu; individuo con la habilidad de sentir el gusto del tiempo.
Madurar: El problema no es cambiar de personalidad, lo desagradable se da en el medio, durante ese pegajoso proceso donde somos por la mitad y reptamos entre el estado larval y la inauguración de nuestros nuevos miembros. Algo que suele durar toda la vida.
Memoria: Me gustaría ser un elefante sin la memoria de elefante.
Muerte: Cambio de posición. Es cuando comenzamos a oler las flores desde la parte de abajo.
(in) Satisfecho: Hasta cuando no hago nada, me sale mal.
Valor: A medida que las cosas nos cuestan menos, más caro es el precio para ser uno mismo.

(Publicado en EL SUBSUELO el 14/9/08)

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Ultima cita con la euforia

Así es la vejez: claridad sin descanso. Antonio Gamoneda

El día apoya delicadezas que nuestro mecanismo de defensa va olvidando.
Se sugieren las formas de lo no dado.
Apoyamos la espalda en látigos invisibles.
Somos sirvientes de la nada.
Fragua cada incertidumbre –con el mismo aire que le da al manzano- esa letanía que despojamos a ojos abiertos.
Ignoramos que ignoramos lo preciado del rescate.
***
Hambre en los ojos.
Ceguera invariable, lentes de licor.
Vapor etílico, manto nocturno.
Pecho de la noche, insinuación.
Abarcado estado de ánimo.
Recargado y somniferoso.
Embriagante lucidez.
Para ignorar todo.
***
El silencio en su huida alcanza a guiñar un despojo.
El aire resume como un jugo en un hueco del espíritu.
Es un juego, como una cita con nadie.
Un encuentro suspendido, no por falta de quienes sino de lugar.
Respiramos en tercera persona.
Y algo innombrable, en éste o en cualquier otro poema, nace de un desvanecimiento.
(Publicado en EL SUBSUELO el 7/9/08)

domingo, 31 de agosto de 2008

Arcabucero

Arcabucero era quien, evidentemente, estaba encargado de activar el arcabuz. Un arma del siglo XVI, de fuego y portátil, que seguramente se utilizó en el cuerpo represivo de Iván El Terrible en la Rusia de esa época. Ese grupo de tareas se conocía como la opríchnina. Y Vladimir Sorokin, el escritor más controvertido de la actualidad en su país, toma esa realidad para trasladarla a la Rusia de 2027. El resultado es una vertiginosa novela (recientemente publicada por Alfaguara) que mezcla ciencia ficción con denuncia. Hay que decir que el narrador aquí es el verdadero arcabucero, lanzando perdigonadas luminosas sobre un aspecto que nadie quiere revisar y que parece asomarse irremediablemente en la realidad de su país.
No en vano Sorokin se formó en la vanguardia rusa de los ochenta y más que nada ligado a las artes plásticas. Como un bello Frankenstein o un caprichoso patchwork, va armando un entramado que hace pasar al lector –con muy buena velocidad de navegación- por las sensaciones de "1984" de Orwell, "Un mundo feliz" de Huxley y también por "La naranja mecánica" de Burgess. Esta última sobre todo por la forma de dragonear que tiene el opríchnik protagonista y por la invención de un vocabulario propio que mezcla lo arcano con lo posmoderno. El arcabuz con los Mercedes.
Pero la construcción fragmentada de la novela, además de darle ritmo y actualidad blogista a la lectura, está hecha con logrados recursos. Reconocibles recursos. Tanto con frases cortas separadas por puntos seguidos como capítulos casi enteros realizados con frases largas, sin el uso de los signos de puntuación. O el uso de largos poemas bajo un formato tradicional.
No obstante, no hay un engorroso intento de ser vanguardista. Más bien de lo contrario: utiliza lo mejor de la tradición novelística para llevarnos por escenas totalmente emparentadas con la sensación de estar observando un film. La ruptura se da por escenas, en todo caso. Como las sucesivas quemas de libros de Dostoievski, Tolstoi y Chéjov en un evidente gesto de parricidio.
Como en una especie de Arca Rusa desenfadada, Sorokin también junta los siglos rusos. Sintetiza la historia con el Disturbio Rojo y el Disturbio Blanco. Mientras un tsunami cubre de agua al Kremlin hasta las cúpulas.

domingo, 24 de agosto de 2008

Lo que hace mover al mundo

Arquímides con su punto de apoyo
y para Madonna un par de zapatos con tacos.
Nosotros con nuestro ritmo de humo
y un ensayo de otoño
nuestro universo es un deseo, algo que siempre está por suceder.

El sueño del sepulturero

"Si estás del otro lado de esta posibilidad, enfríame. Rodéame de sombras. Todo aquí reposa en forma fétida.
...Falseamos rápidamente, imitando un vuelo negro, la apariencia de nuestros estados. Todo lo inerte en mí encuentra un lugar donde conservarse, hasta que el orgasmo disminuye las dudas. Sumergiéndome en tu sexo percibo la tibieza de lo intransferible.
En un beso morado rozamos el instante donde lo rígido se conmueve y lo animado de inmuta".
Termina el sueño. El joven sepulturero renueva el agua, oscuro espejo de la luna, donde cada noche el mármol grabado refleja el nombre de su amante. El sueño se repite, hasta que la muerte no los separe.

Voces menores

El viento guarda otros vientos en su seno.
Son las voces de los siete secretos universales.
El viento es una voz mayor que impide oír a los mortales el sonido humano de los vientos menores. Que deambulan por la eternidad, descifrando las coordenadas imposibles con las que se pueden encontrar los recodos de la Tierra donde pueden ser interpretados los menajes.

(Publicado en EL SUBSUELO el 24/07/08)

domingo, 27 de julio de 2008

Agrimensura del infinito

La esencia de la sabiduría que suministra la literatura (la pluralidad de la realización literaria) es ayudarnos a entender que, ocurra lo que ocurra, algo más está sucediendo. Estoy obsesionada con ese "algo más". Susan Sontag

Poesía como sangrante conjuro
pastor sin rebaño,
el poeta es quien mejor se pierde
Descubre sangre en el silencio
y prefiere un oxímoron a la verdad

La poesía, pero qué es la poesía (...) y yo no sé, y sigo sin saber, y a esto me aferro como a un oportuno pasamanos. Wislawa Szymborska

Campamentos luminosos en la oscuridad,
pero también rama negra
y ojos de muerta
Murmullo sobre la hierba mientras
los idiotas hacen ferias

Cuando a la casa del lenguaje se le vuela el tejado y las palabras no guarecen, yo hablo. Alejandra Pizarnik.

El delirio se da vuelta
el sinsentido es todo lo que rodea al sinsentido poético. Y sólo el corazón se satisface de justicia.
El futuro sólo tiene medida en esa mirada de pastor abandonado.
la infancia no se puede inventar
estuviste ahí o no, ésa es la diferencia
y el precio del rescate es el gran secreto
en la última inocencia

La muchacha halla la máscara del infinito y rompe el muro de la poesía. Alejandra, otra vez.

Pero las palabras ahora son golondrinos que piden destinos
las palabras, ahora que pasaste el muro, están muertas de hambre
ahora ellas quieren recuperar la sangre

domingo, 20 de julio de 2008

Versiones

Dicen (¿a qué misterioso coro adjudicamos siempre ese improbable presente del verbo decir?) que el escritor Lunan Frank Baum imaginó el maravilloso país del Mago de Oz contándole improvisadas narraciones a sus hijos. Mientras narraba las historias de Dorotea, el espantapájaros, el hombre de hojalata y el león, uno de sus hijos quiso saber cómo se llamaba el país donde sucedían los episodios. Tomado de sorpresa, Baum miró los estantes de su despacho hasta detenerse en el último de los ficheros de su contabilidad doméstica, el que clasificaba los documentos de la "O" a la "Z".
Improbable e irónica anécdota. Con el agravante de transformar a un escritor imaginativo en un burocrático padre de familia rodeado de "documentos domésticos". Pero bien vale para pensar en otras conjeturas que desmoldan grandes momentos del pensamiento humano, dejando al descubierto una hermosa fragilidad.
Memorable es aquella del Negro Fontanarrosa en la que arriesga que El Aleph de Borges es en realidad un televisor Hitachi 122, de media pulgada, precursor de los televisores portátiles. Uno de los dos enviados como prueba a Latinoamérica. (Es en el excelente relato "El especialista o La verdad sobre El Aleph", del libro El rey de la milonga y que también fue llevado a la televisión).
Dicen (el mismo coro mencionado al principio) que los oráculos no eran otra cosa que chicas surgidas del más tinelístico casting y que escondidas detrás de una piedra convencían con su sensual voz al que hiciese las preguntas del destino. Y que los apuntadores de esas chicas son los que sirvieron de modelo para lo que luego fue el puesto de secretario de gobierno.
Para la Cábala, Moisés además de las tablas recibió secretos que se puede revelar solamente siendo una mezcla de místico con ingeniero en matemáticas (a pesar de ello le permitieron profesar a Madonna). Para Mel Brooks, a Moisés se le cayó una de las tablas por lo tanto quedaron diez de los quince mandamientos...
Para los Fanáticos del Ironismo, las tablas eran la rutina de Dios con los ejercicios del gimnasio.

(Publicado en EL SUBSUELO el 20/7/08)